| 1 cuota de $39.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 3 cuotas de $13.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 2 cuotas de $19.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 6 cuotas de $8.725,60 | Total $52.353,60 | |
| 9 cuotas de $6.493,50 | Total $58.441,50 | |
| 12 cuotas de $5.346,25 | Total $64.155,00 | |
| 24 cuotas de $4.005,63 | Total $96.135,00 |
| 6 cuotas de $9.152,00 | Total $54.912,00 |
| 6 cuotas de $9.217,65 | Total $55.305,90 | |
| 9 cuotas de $6.897,37 | Total $62.076,30 | |
| 12 cuotas de $5.648,83 | Total $67.785,90 |
| 18 cuotas de $4.441,67 | Total $79.950,00 |
Tomátelo con soda
Hay problemas que aparecen de golpe y nos llenan la cabeza de pensamientos. Nos sacuden, nos hacen creer que todo es urgente, que todo es enorme, que todo es para siempre. Que estamos frente a una verdadera tragedia griega.
Pero la vida, casi siempre, termina enseñándonos otra cosa. Igual que la soda, el gas también se disuelve.
Aquello que parecía imposible de atravesar, con el tiempo encuentra su lugar. Lo que parecía una tragedia se vuelve aprendizaje. Lo que nos quitaba el sueño un día termina siendo apenas una anécdota que contaremos una y otra vez entre risas. Quizás por eso hay personas que tienen el don de ponerle soda a la vida. De enseñarnos a bajar un cambio, a no tomarnos todo tan a pecho, a encontrar un motivo para sonreír incluso en los días difíciles y a recordarnos que, a veces, las cosas necesitan un poco de tiempo y un poco de distancia para que podamos verlas en su verdadera dimensión.
La verdad es que no todos los problemas son tan grandes como parecen cuando recién llegan.
Algunas preocupaciones son como un sifón recién abierto: salen con toda su fuerza, hacen ruido, nos sobresaltan y nos hacen creer que el mundo se viene abajo.
Pero después, igual que la soda en un vaso, ese gas empieza a desvanecerse.
Y descubrimos que aquello que parecía inmenso no era tan grave. Que muchas de las cosas que nos desvelaban tenían una solución más simple de la que imaginábamos.
Tal vez crecer también sea eso:
Aprender a no darle eternidad a los problemas pasajeros. Entender que algunas preocupaciones son puro gas.
Y que la vida se disfruta mucho más cuando aprendemos a mirarla con un poco menos de drama y un poco más de liviandad.
Porque, al final, hay días en los que la mejor decisión que podemos tomar es, simplemente...
